MI BANDERA

Mi bandera.

Esa que me hubiera gustado que me enseñaran a respetar y cuidar desde pequeña. La que quita fronteras y abre mentalidades. La que une a través de montañas, mares, llanuras, desiertos, ríos y bosques. La que no selecciona, ni distingue. La que te convierte en ciudadano del mundo. La que iguala territorios y debería igualar oportunidades. La que nos hace más solidarios y hermanos.

La que nos quita las tonterías y la que nos equipara. La que nos invita a dejar de discutir por nimiedades y a intentar solucionar, juntos, lo grande. La que nos convierte en tan pequeños y tan efímeros que hace que, desperdiciar el tiempo discutiendo, no debiera ser una opción.

La más temida por algunos. La que nos remueve la conciencia. La más olvidada. La más vilipendiada. La más ignorada. La más difícil de portar con orgullo, porque no enorgullecen los cientos de pedazos en los que la hemos convertido.

Y, sin embargo, la única que, aun siendo una utopía, ondeará en el futuro cuando todas las demás se hayan deshilachado por falta de mantenimiento.


MICRORRELATO: ¿MUJER RURAL?

De vez en cuando se acordaba de la ciudad: del barullo, de la actividad desde primera hora, de la vida de la gente palpitando en cada rincón. De vez en cuando sentía que se había dejado algo atrás y, por un momento se preguntaba qué habría pasado si la decisión hubiera sido otra. El zumbido insistente del mensaje de whatsapp la sacó de sus pensamientos –“ven rápido, ha comenzado la paridera”. Sonrió para sí, había acertado.

María José Prieto Baltasar

HABLANDO DE GUADALUPE EN LA RADIO

Un agradable rato hablando de Guadalupe en el programa Un paseo por el paseo de Vegalia Radio. Minuto 16:40.